DE ARENA
talla en una inhóspita playa por manos ajenas.
y yo sólo soy el mar que se explaya
en la infinidad de su vacío.
A veces me acerco sigilosa
y beso apenas tus plantas de mineral primitivo.
Desde el lejano horizonte, temerosa te espío,
ahogándome en la pena y ahondando mis heridas
pues corre por mis venas un dolor casi tan viejo
como mi propia vida.
Te observo sin molestarte
desde la nevada cresta de mis olas,
celosa del viento que llega a rozarte
y comete el sacrilegio de llevarse
grano a grano tu sagrada sustancia.
grano a grano tu sagrada sustancia.
Y yo voy y vuelvo,
siempre vuelvo
de la imposible distancia,
porque no soporto tu ausencia
aunque tiemble con agresivo desconsuelo
cuando estoy en tu presencia.
Tapizo con mi sal el suelo
del que tu formas parte
y quisiera acercame y tocarte ...
pero no me atrevo.
De pronto llega la olvidada claridad del día,
agita mi calma, mi amor me condena
agita mi calma, mi amor me condena
y yo me pregunto si acaso seré poeta
porque en mi alma descubrí poesía
desde que estás tú... mi amor de arena.


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